# Herramientas y simplificar
En los últimos años, en los cuales, por cierto, han pasado muchas cosas, ha habido un bajo continuo de: quiero escribir. En lo que más creativo y constante me he encontrado ha sido en las excusas que he interpuesto, así que quizá no quiero escribir. He pensado mucho en querer ser de cierta manera y no dedicar ni un minuto a pensarlo [1]. Tengo una lista de situaciones culpables: el estrés vital, el capitalismo, la paternidad, el exceso de planes, el trabajo en la oficina, el dolor de espalda. Son todos bastante plausibles pero hay uno de ellos que me ha llevado más tiempo de lo normal y me parece bastante estúpido: la búsqueda de herramientas.
Esa era una excusa perfecta, buscar bolis, libretas con cierto papel, recambio para esos bolis porque iba a escribir tanto que qué ansiedad no tener un repuesto. El ordenador, word, el scrivener, un documento en línea, usar git, por email, en un blog y vuelta a empezar. Un teclado, ¿busco uno mecánico? Qué va, me vale con un ordenador normal. El escritorio despejado, dejar solo unos iconos, accesos directos. El nombre de las carpetas, ¿cómo llamo a los archivos? Necesito un contador de palabras, cómo contaré mi progreso. Y así sucesivamente y así sigo. De cuando en cuando tengo tentaciones de seguir buscando accesorios y herramientas, el mejor ordenador para escribir, usar un teclado bluetooth y escribir en el móvil. Manuales de escritura, tengo que terminar de leer a este autor, voy a buscar inspiración. Notas, audios, en mi chat con ideas de cuentos. ¿A lo mejor pensar ya cuenta como escribir?
Supongo que es un engaño permanente. Ya sé, en el fondo y en la superficie que lo único que tengo que hacer es hacerlo en cualquier parte, de cualquier manera. Con 8 minutos o una semana por delante. Pero la sociedad no quiere eso, aunque tampoco me lo pondría en bandeja, pero fácil no lo pone, desde luego. Me falta fe y me sobran expectativas. "Nadie va a leer esto" quiero poner. Y ojalá me equivoque, pero necesito soltar. Necesito frecuentar el templo de la escritura y abandonarme allí, y soltar, y soltar. Y con el tiempo tal vez ocurra algo.
[1] Salvo pensar mucho en porqué pienso tanto en ello, a escribirlo en mi diario continuamente. Siempre pienso que mi diario, si quitáramos, como en excel, duplicados, desaparecería el noventa y nueve por ciento del contenido.
08.10.25