Las abejas y lo invisible, Clemens J. Setz
‘Un ser humano que se dispone a hablar tiene algo de mágico'. Ojo
con este ensayo inclasificable sobre poesías, idiomas inventados y
marginales. El volapuk, bliss, klingon, el esperanto. Lo primero que te
contagia Setz es la pasión por el lenguaje. En mi caso, más allá de los
libros en particular, me viene después de haber visto la película de
Arrival (Denis Villeneuve. 2023) y luego caer sobre un ‘Lingüística para
todos’ (R. L. Trask y Bill Mayblin) mal editado pero que parecían migas
de pan que te indican el camino. Más allá de mostrarte los recovecos y
anécdotas fascinantes, ‘Las abejas y lo invisible’ te mete la belleza de
la poesía en vena, no importa el lenguaje en que venga envuelta, una
búsqueda de la belleza en los porqués. Cuando David Foster Wallace habla
de dos peces que se preguntan cómo esta el agua, el agua sería el
lenguaje en el que estamos inmersos apenas sin darnos cuenta, pues bien,
Setz clava ahí su bandera, en esos lugares comunes invisibles. Y claro,
mientras tanto nuestro pequeño cachorro humano hablaba su propio
lenguaje en casa, que cree parecido al nuestro y no hace sino afianzar
las observaciones de Setz y esa necesidad tan variada de comunicarse,
aunque muchas veces solo sea (y por ello no insuficiente) consigo mismo.
Es verdad que lo que al principio parece un ensayo formal después va
tomando forma de investigación de la era de internet, entremezclándolo
con diarios y observaciones cotidianas y enlaces de YouTube. Y eso hace a
Setz alguien más bien parecido a un amigo que una voz desde el cielo.
‘Las abejas y lo invisible’,
Clemens J. Setz. H&O Editores, 2023. Trad. José Aníbal Campos. 447 pág.